El alumnado de 1º de ESO hemos ido de visita a Ekain Berri. La reproducción de la cueva Ekain que junto a Zestoa. Estamos estudiando en History este periodo de la prehistoria. La evolución de los homínidos hasta la llegada de los Homo Sapiens.
Nos sorprende en primer una gran foto que nos recuerda que los que vivieron en esta cueva hace 13000 años no eran seres extraños. Eran como nosotros. Homo sapiens. Aquella era una época de fríos y muchos hielos, así que la cueva Ekain era su “residencia de verano”. En invierno se acercaban más al mar, que por aquel entonces, estaba mucho más bajo de nivel y más lejos de nuestra costa actual.
Aquellos hombres y mujeres, aunque no tenían nuestras mismas herramientas, también tenían su ingenio. Y gracias a él y a lo que hemos visto tanto en clase como en esta visita, encontramos ideas o enseñanzas que pueden ser referentes para nuestros días.
Una preocupación constante para ellos era la supervivencia: ¿Cómo encontrar comida y como evitar ser devorado por otro ser? Para ello además de su habilidad fabricando trampas y herramientas con piedras, huesos y maderas, desarrollaron su capacidad de movilidad. Necesitaban desplazarse para encontrar comida y por eso eran nómadas. Esto nos lleva a un gran principio de la evolución: las especies que perduraron, no fueron ni las más fuertes, ni las más numerosas. Sino aquellas que supieron adaptarse a las circunstancias.
Por otra parte, este periodo no se podían permitir el lujo de prescindir de nadie, todos eran necesarios, luego todos eran válidos. Los ancianos, como los niños, las mujeres como los hombres, todos aportaban según sus posibilidades para el bien común de su grupo: la tribu. Y esa necesidad de supervivencia que hemos mencionado al principio, ayudaba a cohesionar a la tribu, a sentirse orgulloso de pertenecer a ella, y a defenderla por encima de la propia vida si era necesario.
En Ekain los homos sapiens de año 13.000 antes de Cristo no llegaron a conocer a los Neandertales porque ellos habían desaparecido hacia el año 40,000 antes de Cristo. Pero es cierto que convivieron entre el 195000 antes de Cristo y esta fecha. ¿Por qué desaparecieron? Ellos eran más fuertes, tenían el cerebro más grande, habían desarrollado un lenguaje oral, … Hay muchas teorías, … De entre ellas, hay una que dice que el Neanderthal vivía muy cerrado en su tribu y que este hecho provocó un debilitamiento de su especie. En cambio Homo Sapiens se mostró más dispuesto a abrirse a otras realidades y a transmitir sus avances al mismo tiempo que asimilaba las invenciones de otras tribus. La clave era y es, la capacidad de comunicación. Algo muy importante también para nuestros días.
Una cuestión que desarrollaron los neandertales y que los homosapiens luego supieron adquirir fue su culto a los difuntos. Lo muestran sus enterramientos y acrópolis. Ninguna de las especies anteriores estudiadas, se habían preocupado por este aspecto. Este hecho implica una evolución en su pensamiento y su forma de ver la vida y lo que ya no es vida. Implica una afectividad y un reconocimiento. Y también es indicio de una creencia. Todo ello lo van a manifestar en sus pinturas en las cuevas y sus estatuillas de venus. En Ekain aparecen muchos caballos, porque es lo que no tenían en abundancia. Hay también algunos osos, que representaban el gran depredador, el gran peligro o el gran mal. A través del arte, además de mostrar lo habilidosos que eran, expresaron lo que no podían o no sabían expresar con sus palabras: el sentimiento, el reconocimiento, la veneración,… Hicieron realidad el refrán de que “Una imagen vale por mil palabras”. Y nos dejaron su legado y la enseñanza de que el arte es comunicación y es cultura.
Esta visita a Ekainberri y lo que sabemos del Paleolítico nos ayuda a empezar este curso recordándonos que es importante cuidarnos. Para ello, su legado es sencillo:
– Cuidemos la comunicación que nos ayudará a aprender unos de otros.
– Protejámonos desde la ayuda mutua como miembros de la misma tribu.
– Estemos dispuestos a afrontar el cambio, a adaptarnos, a seguir siendo nómadas.
– Y no olvidemos que el arte y el gesto dice mucho con pocas palabras. Porque menos es más.
Y si lo pensamos bien, esto nos sirve para la vida colegial, laboral, familiar…
Los hombres de Paleolítico fueron buenos innovadores y nos dejaron un gran legado.







